Quien me conoce sabe que para entonces el piso y yo éramos como imanes, es un tema de atracción porque siempre me he caído y no solo eso, de pequeña me bajaba de la cama al piso para sentir el frío
Cuando llegué a Madrid esta atracción se intensificó, no pasó el segundo día y caminando por la calle clavé las rodillas y 2 días después de nuevo... Así que con las rodillas rotas parecía imposible mudarme sola a una ciudad donde sólo se camina
Me pusieron condiciones , la única manera de quedarme era empezando a usar las dos muletas y eso para mí fue resistencia, pues me quedaba sin manos!! La segunda condición era ponerme rodilleras así que fui y las compré en Decathlon
Actualmente ya me adapté a la primera y esta es una de las últimas fotos con una muleta, pero con la segunda en ese entonces a la semana estaba devolviendo las rodilleras El primer año fue como en AA, contaba los días que tenía sin caerme

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