Ansiedad. Las 6 preguntas.




¿Qué es la ansiedad?

Es una emoción que todo el mundo ha experimentado en algún momento y que ayuda al organismo a prepararse para hacer alguna cosa importante. La ansiedad produce una reacción psicofisiológica de activación intensa del sistema nervioso central y de todo el organismo. Aparece cuando se ha de actuar en una situación que demanda un esfuerzo intenso o sostenido y sirve para activar y hacer frente a una amenaza o peligro que está ocurriendo en el presente o que puede pasar en el futuro.

Por lo tanto, la ansiedad provoca cambios en diferentes sistemas del cuerpo (activándolos) que nos preparan para actuar y ayudan a responder de manera rápida.

¿Hasta qué punto la ansiedad puede considerarse positiva?

Cuando un individuo se enfrenta a desencadenantes potencialmente dañinos o preocupantes, los sentimientos de ansiedad no solo son normales sino necesarios para la supervivencia.

Desde los primeros días de la humanidad, la cercanía de los depredadores y el peligro inminente activa las alarmas en el cuerpo y permite una acción evasiva. Estas alarmas se hacen notorias en forma de ritmo cardíaco elevado, sudoración y una mayor sensibilidad al entorno.




El peligro provoca una descarga de adrenalina, una hormona y un mensajero químico en el cerebro, que a su vez desencadena reacciones de ansiedad en un proceso llamado respuesta de “lucha o huida”. Esto prepara a los seres humanos para enfrentarse físicamente o huir de cualquier amenaza potencial a su seguridad.

¿Cuáles son los síntomas para considerar que se padece de un trastorno de ansiedad?

Los trastornos de ansiedad se caracterizan por presentar un miedo o ansiedad intensa y/o una preocupación excesiva. Estos trastornos generan un importante malestar y afectan al funcionamiento habitual de la persona tenga la edad que tenga (ya sea de cara a la relación con la familia o amistades, o en el rendimiento en el colegio o en el trabajo). En función de cuál sea el foco principal del miedo y/o la preocupación se habla de un trastorno u otro.

Si bien diferentes diagnósticos constituyen trastornos de ansiedad, los síntomas del trastorno de ansiedad generalizada a menudo incluyen los siguientes:

  • desasosiego, y una sensación de estar “al borde”
  • sentimientos incontrolables de preocupación
  • aumento de la irritabilidad
  • dificultades para concentrarse
  • dificultades para dormir, por ejemplo, no poder conciliar el sueño o permanecer dormido

 El trastorno de ansiedad generalizada puede presentarse como una preocupación vaga e inquietante o una ansiedad más severa que afecta la vida cotidiana.

Cuando se habla de cómo funciona un trastorno de ansiedad es útil hacerlo a través de un círculo vicioso, es decir, un funcionamiento que por sí mismo tiende a mantenerse y hacerse más fuerte.

¿Qué tratamiento se utilizan para curar este trastorno?

Los tratamientos consistirán en una combinación de psicoterapia, terapia conductual y medicación.

En algunos casos, una persona puede tratar un trastorno de ansiedad en casa sin supervisión médica. Sin embargo, esto podría no ser eficaz para los trastornos de ansiedad graves o prolongados.


Una forma estándar de tratar la ansiedad cuando se hace necesaria la supervisión médica es la consejería psicológica. Esto puede incluir terapia cognitivo-conductual, psicoterapia o una combinación de terapias.

Terapia cognitivo-conductual

Este tipo de psicoterapia tiene como objetivo reconocer y cambiar los patrones de pensamiento dañinos que forman la base de los sentimientos problemáticos y de ansiedad.

Los medicamentos.

Una persona puede apoyar el manejo de la ansiedad con varios tipos de medicamentos.

Los medicamentos que podrían controlar algunos de los síntomas físicos y mentales incluyen antidepresivos, benzodiazepinas, tricíclicos y betabloqueantes.

¿A cuántas personas afectan a los Trastornos de Ansiedad?


Los trastornos de ansiedad constituyen uno de los grupos de trastornos mentales más frecuentes. Las cifras pueden variar en función de los parámetros que se tienen en cuenta, pero hay cierto consenso en considerar que 1 de cada 5 personas tendrá un trastorno de ansiedad a lo largo de la vida. En el caso de los niños y los adolescentes esta cifra estaría alrededor de 6 de cada 100.

Tradicionalmente, se ha considerado que las mujeres tienen un mayor riesgo que los hombres  Por otro lado, hay varios estudios que indican que las personas con trastornos de ansiedad que no reciben tratamiento es probable que tengan una cronificación de estos trastornos y tienen más riesgo de desarrollar otros trastornos psiquiátricos como la depresión o el consumo excesivo de sustancias tóxicas.

¿Cómo podemos evitar que la ansiedad se convierta en un trastorno?

Hay maneras de reducir el riesgo de trastornos de ansiedad. Recuerda que los sentimientos de ansiedad son un factor natural de la vida cotidiana, y experimentarlos no siempre indica la presencia de un trastorno de salud mental.

Toma las siguientes medidas para ayudar a moderar las emociones de ansiedad:

  • Reduce el consumo de cafeína, té, refresco de cola y chocolate.
  • Antes de usar remedios de venta libre (OTC, en inglés) o herbales, consulta con tu médico o farmacéutico para saber si contienen alguna sustancia química que pueda empeorar los síntomas de ansiedad.
  • Sigue una dieta sana.
  • Mantén un patrón de sueño regular.
  • Evita el alcohol, el cannabis y otras drogas recreativas.



 

Páginas consultadas:

https://www.clinicbarcelona.org/asistencia/enfermedades/trastornos-de-ansiedad

https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/ansiedad#tratamiento

 

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